Cáncer de laringe

Qué es el cáncer de laringe

La laringe es el órgano encargado de la fonación, se sitúa en la parte anterior del cuello entre la faringe y la tráquea, una parte de la garganta. La laringe consta de tres partes:

  • Supraglotis: es la parte superior de la laringe, en ella se encuentra la epiglotis, que se encarga de impedir el paso de los alimentos a la vía respiratoria cuando se produce la deglución.
  • Glotis: es la parte media de la laringe, donde se localizan las cuerdas vocales que vibran y producen sonido.
  • Subglotis: es la parte inferior de la laringe entre las cuerdas vocales y la tráquea.

El cáncer de laringe se produce cuando aparece un tumor maligno (células alteradas con capacidad de invadir localmente y dar lugar a metástasis) en cualquiera de estas 3 localizaciones.

Síntomas del cáncer de laringe

Los síntomas causados por el cáncer de laringe se deben, habitualmente, a la alteración de la función de la laringe. Los síntomas más frecuentes son los siguientes:

  • Dolor al tragar (odinofagia) o tos que no desaparece.
  • Dolor de oído, que suele ser un dolor reflejo o irradiado. Es más frecuente en los tumores de la supraglotis.
  • Aparición de un nódulo en el cuello o la garganta.
  • Ronquera o disfonía: por afectación de las cuerdas vocales de la glotis. Es el síntoma más habitual en estos pacientes.

Por tanto, si una persona fumadora presenta una disfonía o ronquera que no cede en 2 semanas debe consultar con un otorrino para que le haga una exploración de laringe.

Causas y prevención del cáncer de laringe

prevencionComo en muchos tumores, las causas o factores de riesgo que predisponen o aumentan la probabilidad de padecer cáncer de laringe no se conocen en la mayoría de los casos, aunque se sabe que existen unos factores de riesgo que pueden favorecen su aparición.

  • Edad: mayor incidencia a partir de los 50 años.
  • Factores dietéticos
  • Hábito tabáquico
  • Consumo elevado de alcohol
  • Obesidad e inactividad física
  • Factores genéticos o familiares: un 25% de los pacientes tienen un familiar afecto y en menos de un 10% se diagnostica un componente hereditario.

Etapas del cáncer de laringe

El cáncer de laringe se clasifica en distintos estadios o fases, dependiendo del tamaño del tumor, de la afectación o no de los ganglios del cuello y de la diseminación a otros órganos del cuerpo (metástasis):

Estadio 0
  • Las células tumorales se encuentran en la mucosa de la laringe sin invadir en profundidad.
  • Se denomina carcinoma in situ.
  • No hay afectación ganglionar ni de órganos a distancia.
Estadio I

Las características del tumor en estadio I dependerán del lugar de la laringe en el que se desarrolle:

  • Supraglotis: el cáncer está solo en una zona de la supraglotis, no afecta a la glotis (las cuerdas vocales se mueven normalmente).
  • Glotis: el cáncer puede afectar a una o a ambas cuerdas vocales, pero no afecta a su movilidad.
  • Subglotis: el cáncer se localiza en una zona de la subglotis.

No existe afectación ganglionar ni de órganos a distancia.

Estadio II

Las características del tumor en estadio II dependerán del lugar de la laringe en el que se desarrolle:

  • Supraglotis: el tumor infiltra más de un zona de la supraglotis o infiltra los tejidos próximos.
  • Glotis: el tumor invade la supraglotis o la subglotis o las cuerdas vocales están fijas por el tumor y no se pueden mover normalmente.
  • Subglotis: el tumor invade la glotis y afecta a una o ambas cuerdas vocales y no se mueven normalmente.

No existe afectación ganglionar ni de órganos a distancia.

Estadio III

Las características del tumor en estadio III dependerán del lugar de la laringe en el que se desarrolle:

  • Supraglotis: el tumor invade distintas estructuras de la glotis (localizado) con fijación de las cuerdas vocales o invade tejidos próximos a la laringe o, independientemente del tamaño y de la invasión de las estructuras y tejidos próximos, existe diseminación a un ganglio linfático del mismo lado del cuello del tumor y mide tres centímetros o menos.
  • Glotis: el cáncer invade la laringe y las cuerdas vocales están fijas o el cáncer infiltra los tejidos próximos a la laringe o, independientemente del tamaño y de la invasión de las estructuras y tejidos próximos, existe diseminación a un ganglio linfático del mismo lado del cuello del tumor y mide tres centímetros o menos.
  • Subglotis: el cáncer infiltra la laringe y fija las cuerdas vocales o, independientemente del tamaño y de la invasión de las estructuras y tejidos próximos, existe diseminación a un ganglio linfático del mismo lado del cuello del tumor y mide tres centímetros o menos.
Estadio IV

Se subdivide en IVA, IVB y IVC.

Es este estadio ya no existen diferencias según la localización dentro de la laringe.

  • Estadio IVA: el tumor infiltra y sobrepasa el cartílago tiroides o infiltra tejidos como el cuello, tráquea, glándula tiroides, o esófago o independientemente del tamaño del tumor primario existe diseminación a un ganglio linfático del mismo lado del cuello que mide entre tres y 6 cm.
  • Estadio IVB: el tumor infiltra el espacio prevertebral (delante de la columna vertebral), rodea la arteria carótida o infiltra el mediastino (espacio entre los dos pulmones) o el tumor puede infiltrar a uno o más ganglios linfáticos en cualquier parte del cuello y los ganglios linfáticos pueden tener cualquier tamaño o a un ganglio de más de 6 cm
  • Estadio IVC: el tumor se ha diseminado a otras partes del cuerpo (pulmones, hígado o hueso).

Tratamiento para el cáncer de laringe

El tratamiento del cáncer de laringe puede variar en función de la localización del tumor y del estadio en que se encuentre. La cirugía radical de la laringe tiene como secuela importante la pérdida permanente del habla y una alteración estética por el traqueostoma (orificio que comunica con la tráquea para permitir la respiración), por eso, siempre que sea posible, la primera opción terapéutica pasa por tratar de preservar la laringe. En la actualidad eso es posible en un alto porcentaje de casos gracias a la combinación de otros tratamientos como la radioterapia y la quimioterapia.

Cirugía

El tipo de cirugía varía en función de la localización del tumor y de su tamaño y de si infiltra ganglios linfáticos:

– Laringuectomía total: se extirpa toda la laringe y es necesario realizar traqueostomía. En la actualidad se emplea en pocos casos por tratarse de una cirugía muy mutilante.

– Laringuectomía supraglótica: consiste en extirpar sólo la supraglotis. Suele utilizarse en tumores muy precoces que no infiltren la glotis, por lo que se preserva la voz.

– Cordectomía: consiste en la extirpación de una sola cuerda vocal. Puede ser abierta o con láser. Esta última es la más empleada en la actualidad ya que no es preciso una cirugía abierta y el paciente se recupera rápidamente.

– Linfadenectomía cervical: consiste en la extirpación de los ganglios del cuello. Se suele realizar en el mismo acto quirúrgico que la cirugía de la laringe.

Radioterapia

tratamiento radiacionesLa radioterapia es un tratamiento muy eficaz y con resultados excelentes en cáncer de laringe a la hora de preservar el órgano.

En la actualidad la técnica más empleada en los tumores de laringe es la IMRT (radioterapia de Intensidad Modulada) que permite adaptar (de forma muy precisa) la radiación a la forma del tumor, por lo que es posible incrementar las dosis de radiación en el tumor y preservar los órganos sanos próximos como la médula y la parótida.

Las glándulas salivares como la parótida suelen ser bastante sensibles a la radiación. Dosis moderadas de radioterapia dan lugar a una disminución importante de la salivación y una pérdida de calidad de la misma. La xerostomía (boca seca) suele ser un efecto secundario crónico y produce dificultad tanto para la deglución como para hablar. La IMRT permite preservar las glándulas salivares fuera de la zona de altas dosis, ya que es posible realizar un tratamiento homogéneo y de altísima calidad y evitar así la xerostomía.

Existe una técnica de alta tecnología, Radioterapia Guiada por Imagen–IGRT-Tomoterapia, que permite administrar un tratamiento de radioterapia helicoidal altamente conformado y adaptado a cada paciente, por lo que consigue reducir al máximo la dosis de radiación que llega a los órganos sanos que rodean el tumor. Una ventaja más de la tomoterapia es que diariamente se realiza un TAC especial que permite conocer la posición exacta del tumor, de los órganos sanos y del paciente, por lo que se minimiza el riesgo de error en la colocación del paciente. Los efectos secundarios derivados de la radioterapia son minimizados con esta técnica.

La radioterapia se puede emplear en el cáncer de laringe :

– Como único tratamiento en los tumores precoces de supraglotis, glotis y subglotis (estadios I y II) sustituyendo a la cirugía con similares resultados y preservando la laringe.

– Como tratamiento complementario de los tumores resecados por completo pero con los márgenes afectados y los ganglios cervicales analizados positivos.

– Formando parte de un tratamiento combinado con quimioterapia en aquellos tumores en los que no se puede plantear la cirugía como primera opción y se desee preservar la laringe..

 

 

Quimioterapia

La quimioterapia es el conjunto de sustancias químicas o medicamentos que se emplean con el objetivo de destruir las células cancerosas. Se puede clasificar según su intención de tratamiento.

-Paliativa: pretende reducir los síntomas de la progresión de la enfermedad tumoral y prolongar la supervivencia.

-Adyuvante: es la que se aplica tras la cirugía, de manera conjunta o no con la radioterapia, con el objetivo de prevenir la recaída local o locorregional.

-Concomitante: es la quimioterapia que se aplica de manera conjunta con la radioterapia en aquellos pacientes que presentan tumores inoperables o en aquellos en los que se pretende la preservación del órgano.

-De inducción o neoadyuvante: es aquella quimioterapia que se aplica en pacientes en los que se pretende aplicar un tratamiento radical (curativo) preservando el órgano, o en pacientes que se consideran inoperables, por la extensión del tumor o por su localización anatómica.

En líneas generales, en el cáncer de laringe, en estadíos iniciales, se persigue la curación del cáncer con su control locorregional. El tipo de tratamiento dependerá del resultado funcional previsto y de la necesidad o no de realizar un tratamiento en los ganglios.        Es necesaria una correcta evaluación en cada caso concreto por un equipo especializado, siendo las opciones disponibles tanto la cirugía como la radioterapia.

En los tumores avanzados hay que priorizar el correcto funcionamiento del órgano a la hora de aplicar un tratamiento, pero debemos diferenciar entre aquellos operables y aquellos inoperables. Entre los primeros, se puede optar por la cirugía, la radioterapia sóla o combinada con la quimioterapia. Con respecto a los segundos, o en aquellos pacientes que presentan mucha carga de enfermedad, sería conveniente el uso de quimioterapia de inducción seguida de un tratamiento locorregional (anteriormente comentado).

En los tumores metastásicos, se busca el control de los síntomas derivados de la propia enfermedad así como prolongar la supervivencia del paciente, para lo cual se emplea el tratamiento con la quimioterapia.

Los agentes más activos, en general, son el cisplatino, el flurouracilo y los taxanos.

Agentes biológicos

Los avances en el conocimiento de la biología de estos tumores han permitido descubrir diferentes dianas celulares (partes concretas de las células capaces de reaccionar con otras células del paciente o sus anticuerpos u otras sustancias específicas o fármacos). Esto ha permitido el desarrollo de fármacos dirigidos con una importante repercusión pronóstica, aumentando el control locorregional y la supervivencia de estos tumores, pudiéndose emplear de manera conjunta con la radioterapia o bien de manera combinada con la quimioterapia en pacientes con recaídas de su enfermedad o en fases metastáticas.

En los últimos años se han desarrollado agentes biológicos, como el cetuximab, que asociado a quimioterapia o radioterapia ha permitido mejorar el pronóstico de algunos cánceres de laringe.

Pronóstico del cáncer de laringe

Los avances en el tratamiento permiten obtener tasas de supervivencia en estadios iniciales para el cáncer glotis a los 5 años entre un 90 y un 80% y para los tumores de supraglotis y subglotis de un 60-65%.

Psico-Onconcología

psico_laringeLa calidad de vida del paciente con cáncer de laringe ha mejorado notablemente en la última década y la tendencia continúa gracias a los avances en el abordaje terapéutico de esta enfermedad. Las estrategias quirúrgicas para el tratamiento de esta enfermedad han avanzado notablemente, aunque pueden condicionar la calidad de vida del paciente. El diagnóstico y tratamiento de un cáncer de laringe se asocia con elevados porcentajes (superiores a 35%) de ansiedad y depresión, principalmente durante los primeros doce meses de la enfermedad y muy relacionados con la función del habla.

Este malestar emocional se asocia principalmente con los cambios asociados al lenguaje o a la forma de comunicarse, con los hábitos alimentarios y en la imagen corporal que suelen ser frecuentes en estos pacientes y producir síntomas de ansiedad, conductas de evitación y aislamiento social. El apoyo psicológico en los pacientes con cáncer de laringe tendrá como objetivo facilitar la adaptación a los cambios del habla y utilizar sistemas compensatorios de comunicación si fuera necesario. También serán objetivos de atención psicológica trabajar la importancia del cuidado personal y corporal, así como potenciar las relaciones sociales para evitar que el paciente se aísle a nivel social.

Aunque los avances científicos tecnológicos están facilitando el diagnóstico en estadios iniciales y disminuyendo los efectos secundarios de los tratamientos y las secuelas a largo plazo, el apoyo psico-oncológico se integra en el equipo multidisciplinar necesario para abordaje de estos pacientes. Este apoyo tendrá como objetivos facilitar la adherencia a los tratamientos médicos y disminuir los síntomas de ansiedad y depresión, potenciar estilos de vida saludables y evitar por parte de la familia la sobreprotección en la alimentación y en los cuidados que en muchas ocasiones se produce.