Cáncer de útero / endometrio

Cáncer de Útero

El útero es el órgano reproductor más importante, situado en la pelvis. Es donde crece y se desarrolla el feto. El útero está formado por dos partes: el cérvix, que es la parte más inferior situada en el interior de la vagina, y el cuerpo uterino. El cuerpo del útero posee dos capas, la más externa llamada miometrio, que se contrae durante el parto y la más interna que es el endometrio. Más del 80% de los carcinomas de endometrio son adenocarcinomas. Otros tipos menos frecuentes son el adenocarcinoma de células claras o el seroso papilar. El subtipo llamado sarcoma tiene lugar en un 5% de los casos. Cada año se diagnostican en España aproximadamente 5.100 casos nuevos de este tumor.

Síntomas del cáncer de útero

Los síntomas más frecuentes del carcinoma de endometrio son:

  • Sangrado entre menstruaciones.
  • Dolor o sangrado durante o tras las relaciones sexuales.
  • Dolor en la pelvis.

Antes estos síntomas es importante que la mujer acuda a su ginecólogo para realizar las pruebas necesarias que permitan descartar la existencia de un cáncer de endometrio.

Diagnóstico

Generalmente, no es posible diagnosticar el cáncer de endometrio con un test de Papanicolau. Con este test se obtienen células del cuello de útero a través de un pequeño raspado sin alcanzar el endometrio, por lo que es necesario hacer otra serie de pruebas diagnósticas.

Ecografía ginecológica transvaginal
Exploración por ultrasonidos a través de la vagina. Aporta información sobre el útero, su situación en la pelvis y la relación con otros órganos, sin embargo el dato más importante es la información sobre el grosor y espesor del endometrio (si este se encuentra engrosado, existe la posibilidad de que sea debido a un cáncer). Es un procedimiento no doloroso que proporciona un diagnóstico de sospecha.
Biopsia
Ante la sospecha de un tumor de endometrio es necesario realizar una biopsia mediante la inserción de un tubo delgado y flexible a través del cérvix. Con este tubo se obtiene una pequeña cantidad de tejido del endometrio. Posteriormente este tejido es estudiado por un patólogo para verificar si existen o no células cancerosas.
Dilatación, legrado y biopsia dirigida
Si con la biopsia anterior no es suficiente para llegar a un diagnóstico es preciso realizar una dilatación, legrado y biopsia dirigida para extraer muestras de tejido del revestimiento interno del útero. El cuello uterino se dilata y se inserta un instrumento en forma de cuchara para obtener el tejido. Se pueden tomar muestras de tejido para observarlas bajo un microscopio y determinar si hay señales de enfermedad.
Una vez realizado el diagnóstico, es preciso determinar si el cáncer se ha diseminado a otras zonas u órganos, por lo que se realiza un estudio de extensión que consiste en varias pruebas:

  • Resonancia magnética de la pelvis: Con ella es posible determinar la extensión del tumor en el útero y si el recto y la vejiga están o no afectadas por tumor.
  • RX tórax y TC toráco-abdominal: Permite valorar si el tumor ha alcanzado otros órganos a distancia en el tórax o abdomen.

Etapas del cáncer de útero

Con el fin de determinar el tratamiento más adecuado para el cáncer de endometrio, es importante conocer la extensión de tumor. Dependiendo de si el tumor está confinado al útero, invade estructuras vecinas u órganos a distancia, el tumor se clasifica en diferentes estadios.

Clasificación por estadios

Estadio I
El tumor está localizado en el útero. No se observa afectación de los ganglios linfáticos de la pelvis. Se subdivide en A y B dependiendo de la profundidad de invasión de la pared del útero (menos de la mitad de la pared o más de la mitad, respectivamente).
Estadio II
El tumor se ha diseminado desde el cuerpo del útero hasta alcanzar el cérvix o cuello del útero.
Estadio III
  • La lesión alcanza otras estructuras fuera del útero, pero permanece confinado a la pelvis. Se divide en 4 etapas según las estructuras a las que afecte:
    • Etapa IIIA: el cáncer se ha propagado hacia la superficie exterior del útero (la serosa) y/o a las tropas de Falopio u ovarios (los anexos). El cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos ni a sitios distantes.
    • Etapa IIIB: el cáncer se ha propagado a la vagina o a los tejidos alrededor del útero (el parametrio). El cáncer no se ha propagado a los ganglios linfáticos ni a sitios distantes.
    • Etapa IIIC1: el cáncer crece en el cuerpo del útero. Puede que se haya propagado hacia algunos tejidos cercanos, pero no crece hacia el interior de la vejiga o el recto. El cáncer se ha propagado hacia los ganglios linfáticos de la pelvis, pero no hacia los que están alrededor de la aorta, ni a sitios distantes.
    • Etapa IIIC2: el cáncer crece en el cuerpo del útero. Puede que se haya propagado hacia algunos tejidos cercanos, pero no crece hacia el interior de la vejiga o el recto. El cáncer se ha propagado hacia los ganglios linfáticos alrededor de la aorta (ganglios linfáticos periaórticos), pero no a sitios distantes.
Estadio IV
  • El cáncer puede afectar al recto, vejiga y/o ha alcanzado otros órganos más alejados. Se divide en:
    • Etapa IVA: el cáncer se ha propagado a la superficie interior del recto o de la vejiga urinaria (la mucosa). Puede que se haya propagado o no a los ganglios linfáticos adyacentes, pero no se ha propagado a sitios distantes.
    • Etapa IVB: el cáncer se ha propagado a ganglios linfáticos distantes, la parte superior del abdomen, el epiplón o a órganos distantes del útero, tal como los huesos, el epiplón o los pulmones. El cáncer podrá ser de cualquier tamaño y podría o no haberse propagado a los ganglios linfáticos.
La mayoría de las pacientes se diagnostican en los estadios iniciales, por lo que el pronóstico en esos casos es muy bueno. Las características de las células que constituyen el tumor de endometrio permiten clasificar este tumor en función del grado. Esto indica la agresividad del tumor. La decisión terapéutica varía en función del grado y se distinguen:

  • Grado 1 o bien diferenciado: Las células se asemejan mucho a las células normales y son tumores generalmente poco agresivos.
  • Grado 2 o moderadamente diferenciado: Las células tumorales presentan cierta semejanza con las células normales, aunque su crecimiento es más rápido que en el grado 1.
  • Grado 3 o indiferenciado: Las células tumorales no guardan ninguna semejanza con las células de origen y son tumores, por lo general agresivos, de crecimiento rápido y se diseminan con más frecuencia.

Causas y prevención del cáncer de útero

La obesidad, la diabetes, una alimentación rica en grasa, los estrógenos externos y los ovarios poliquísticos son factores de riesgo para este tumor. Otros factores pueden ser el tratamiento con tamoxifeno (fármaco empleado en el tratamiento de algunos casos del cáncer de mama) y los antecedentes familiares. Aunque el cáncer de endometrio no se puede prevenir, es posible reducir el riesgo de padecerlo si se realiza.

Tratamiento para el cáncer de utero

El tratamiento del cáncer de endometrio es multidisciplinar y varía en función de la fase en que se encuentre la enfermedad.

Tipos de tratamiento

Cirugía
cirugia El tratamiento inicial suele ser quirúrgico. Consiste en la exéresis (resección) del útero y los ovarios (Histerectomía total y doble anexectomía) más la extracción de una muestra representativa de los ganglios de la pelvis. Una vez realizada la cirugía es necesario el análisis y el estudio microscópico del útero para determinar la penetración y agresividad del mismo. Dependiendo de los hallazgos será preciso administrar tratamiento adyuvante (complementario) con quimioterapia y/o radioterapia.
Quimioterapia / Tratamiento hormonal
quimio_p Es el tratamiento de elección en la enfermedad diseminada o metastásica. Habitualmente se utilizan combinaciones de derivados de platinos y taxanos, aunque otros fármacos útiles son las antraciclinas, etc. En aquellas situaciones de carcinoma de endometrio resecado pero con alto riesgo de recaída, debido a la penetración de la lesión tumoral, afectación ganglionar, órganos vecinos, etc., la enferma debe recibir un tratamiento complementario, tras la cirugía, para incrementar las opciones de curación.
Radioterapia
tratamiento radiaciones

  • Radioterapia 3D conformada: Se realiza la planificación empleando un TAC (Tomografía Axial Computerizada o escáner). Para administrar el tratamiento se utilizan unas máquinas denominadas aceleradores lineales.
  • Radioterapia con intensidad modulada de dosis (IMRT): Es una forma de radiación más precisa que la radioterapia 3D, consigue reducir dosis sobre el tejido sano que rodea al tumor como el recto, vejiga e intestino delgado.
  • Radioterapia Guiada por Imagen- IGRT-Tomoterapia: Es una técnica novedosa y de alta tecnología que permite administrar un tratamiento de radioterapia helicoidal, altamente conformado y adaptado a cada paciente, por lo que consigue reducir al máximo la dosis de radiación que llegan a los órganos sanos que rodean el tumor. Una ventaja más de la tomoterapia es que diariamente se realiza un TAC antes de cada sesión que permite conocer la posición exacta del tumor, de los órganos sanos y de la paciente, por lo que se minimiza el riesgo de error en la colocación de la paciente. Los efectos secundarios derivados de este tratamiento son mínimos, por lo que la calidad de vida de la paciente durante el tratamiento es excelente.
  • Braquiterapia: Además de la radioterapia externa, en ocasiones se puede administrar un tratamiento con radioterapia directamente en la cicatriz de la vagina, con la finalidad de reducir el riesgo de recidiva (recaída) en dicha zona, para ello se introduce en la vagina un cilindro llamado colpostato que sitúa la fuente radiactiva en contacto con el fondo de la vagina. No es un procedimiento doloroso y no requiere ingreso hospitalario. La duración del tratamiento es de unos minutos. Este tratamiento se puede emplear de manera exclusiva o acompañando a la radioterapia.

Pronóstico del cáncer de útero

El desarrollo científico y tecnológico de los últimos años ha permitido una mejora en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de útero, lo que se traduce en cifras de supervivencia global en España (sin tener en cuenta el estadio, edad, o histología) del 76% a los 5 años del diagnóstico.

Psico-Oncología
La supervivencia y calidad de vida de la mujer con cáncer de endometrio han mejorado en la última década y la tendencia continúa gracias a los avances en el diagnóstico precoz y en las alternativas terapéuticas. A nivel psicológico, la naturaleza y el tratamiento del cáncer de endometrio pueden provocar un estrés añadido para la mujer que lo padece, frecuentemente relacionado con la localización de la enfermedad, con un diagnóstico generalmente tardío ante la escasa presencia de síntomas y con la aplicación de los tratamientos. Tanto el cáncer de endometrio como los tratamientos pueden provocar determinados cambios hormonales en la mujer, alteraciones reproductivas así como disfunciones sexuales o dificultades en la relación de pareja y sociales que pueden afectar a nivel emocional. Los avances tecnológicos y científicos han permitido que estos efectos secundarios sean cada vez menos frecuentes. Una buena comunicación con el equipo médico para informarse sobre la enfermedad y los efectos de los tratamientos, una comunicación sincera y abierta con la pareja y un abordaje psicoterapéutico para el manejo de estas dificultades y el malestar emocional, ayudan la mujer con cáncer de endometrio a desarrollar estrategias que permitirán afrontar su proceso, orientadas a mejorar su calidad de vida durante y después de la enfermedad.